Entrenamiento combinado

En el ciclismo actual son cada vez más deportistas quienes optan por combinar varias modalidades tanto para su preparación de la temporada como por el hecho de participar en distintas carreras ciclistas. En ese sentido no es ninguna sorpresa conocer a muchos ciclistas que combinan una temporada de “invierno” de BTT o CX con una temporada de “primavera-verano” de carretera. Incluso son cada vez más quienes mantienen una combinación de varias modalidades a lo largo de todo el año.

En ese entrenamiento combinado la BTT es una disciplina perfecta para los días en los que no tengamos mucho tiempo para salir, pudiendo completar un entrenamiento en la que por lo general la intensidad a mantener es mayor que en la carretera. Por ello debemos hacer un trabajo de series cortas y aprovechando el propio desnivel del terreno para mejorar la explosividad y nuestra capacidad de recuperación entre series. Además terreno quebrado nos obliga a hacer continuos cambios en la cadencia de pedaleo y a trabajar a nivel coordinativo y de equilibrio. Por otro lado la carretera serviría para acumular volumen y crear así nuestra base aeróbica sobre la cual sostener el resto del entrenamiento. Las series a trabajar serían más largas  y específicas al poder mantener con mayor facilidad la zona de entrenamiento deseada sin la interferencia del terreno. Por otro lado podemos centrarnos en la mejora del umbral anaeróbico mediante la intensidad mantenido en los puertos, lo cual resulta a veces complicado de realizar en la BTT.

Queda claro que el entrenamiento combinado de varias modalidades nos puede brindar la posibilidad de ampliar y diversificar las posibilidades de nuestra preparación, por lo que queremos presentaros una disciplina aún desconocida para muchos ciclistas, las bicicletas de Gravel. Una bicicleta con un diseño de carretera pero que se utiliza sobre un terreno semi-natural. Es decir, podríamos decir que la bicicleta de Gravel se utiliza sobre un terreno de “gravilla”, en pistas o carreteras sin asfalto. Su principal diferencia con las CX es que no está pensada para cuestas muy pronunciadas pero es un gran medio para que los ciclistas de BTT completen sesiones largas de rodaje sin tener que salir del “medio” al que están acostumbrados. En definitiva, podrían realizar sus sesiones de volumen sin necesidad de tener que salir a la carretera y mantener así su medio específico. Por otro lado para los “carreteros” que no se atreven con los desniveles a veces demasiado técnicos de la BTT es una posibilidad de intensificar sus salidas cortas de entre semana y  trabajar su habilidad sobre la bicicleta en una posición que les sea familiar y saliendo un poco de la monotonía de la carretera.

Captura gravel

En definitiva estamos ante una modalidad que no tardará en mostrarse como una buena combinación a nuestro entrenamiento y que nos permitirá aumentar la posibilidad de mejorar nuestro rendimiento

Tim Roig

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