La aclimatación al calor

Un gran número de competiciones deportivas se celebran en los meses de verano y con ello el ejercicio físico se desarrolla durante largas horas de exposición al calor que pueden derivar en situaciones comprometidas para el deportista.

Los músculos generan calor por la propia actividad física aumentando la temperatura central del cuerpo y si a esto le sumamos encima la temperatura y la humedad relativa del ambiente, hay un serio riesgo de deshidratación o de padecer alguna lesión muscular. Esta producción de calor por los músculos es proporcional a la intensidad del ejercicio que estemos practicando y genera la sudoración como respuesta fisiológica. Por ello si los fluidos perdidos no son repuestos de manera correcta, el deportista cae en una situación de deshidratación no sólo bajando su rendimiento, sino entrando en situaciones de fatiga o golpes de calor que pueden poner en riesgo su salud.

La aclimatación permite al deportista tolerar el estrés producido por el calor ambiental y aunque la aclimatación se produzca en un periodo corto, de unos pocos días, no se hace de manera completa hasta los 14 días de exposición. Siendo necesario una exposición repetida a partir de ahí para mantener las adaptaciones logradas. Unas adaptaciones que variarán en función del estado de forma del deportista, la hidratación, las condiciones ambientales, la duración de la exposición y a la intensidad del ejercicio. Con respecto a esos últimos puntos, la duración y la intensidad deben empezar siendo bajas para aumentar progresivamente conforme mejore la tolerancia al calor, logrando así incrementar la sudoración, la reducción de la frecuencia cardíaca, la reducción de la temperatura central y de la piel, así como de la sensación del esfuerzo percibido durante el ejercicio.

Consejos:

  • Si los deportistas compiten en ambientes calurosos parte de su entrenamiento también se debería desarrollar durante las horas de mayor temperatura.
  • Sesiones de una intensidad normal en condiciones de calor durante 5 -10 días son suficientes para que se dé una aclimatación al calor.
  • Hay que hacer un calentamiento más corto y menos intenso de lo normal para no aumentar en exceso a temperatura corporal antes de una competición previniendo la deshidratación.
  • La deshidratación aumenta la temperatura corporal y de la frecuencia cardiaca, empeorando el rendimiento, disminuyendo la capacidad de resistencia, aumentando el lactato sanguíneo y reduciendo el consumo de oxígeno.
  • Especial cuidado deben tener los esfuerzos prolongados en los deportes aeróbicos, no tanto en los anaeróbicos de menor duración.
  • Por lo tanto una buena hidratación antes, durante y después del ejercicio son fundamentales para la salud y el rendimiento del deportista.

Blasco Redondo, R. Acclimatisation to physical exercise to thermal stress. Archivos Medicina del Deporte. 2012; XXIX (148): 621-631.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies